martes, 25 de diciembre de 2007

Creer o no creer

No sé sabe nunca en que momento el ateísmo se va a meter en tu vida hasta que un día te levantas con el convencimiento de que algo se ha llevado tus entrañas. Primero viene el agnosticismo, que timidamente trepa -el muy cabrón- desde la uña gorda del pie y cuando te quieres dar cuenta se acomoda en tus estómago en un amasijo de dudas y recuerdos. Puede que pasen meses o años, pero un día te levantas creyendo saber quién eres, justo entonces te das cuenta de que muy poco queda en ti de lo que un día fuiste y de que muy alejado estás de lo que un día quisiste ser.
Y qué más da, te dices; lo importante es creer en algo, que más da cómo lo llamemos. Te lo repites una y otra vez e incluso se lo envias por un sms de entrega urgente a algunos amigos que crees podrían comprender tu sentir. No te lo crees ni tú, así que lloras un poquito porque tienes claro que una parte de ti se ha ido para no volver y siempre te han dado pena las despedidas. Algo se ha roto y el desconsuelo te sorprende tocando los pies de una fría y gris estatua, como si fuera posible obtener aprobación de un trozo de metal con forma de alma.

3 Comments:

Blogger Gilda said...

... Brillante...

Ay, ¿por qué no te fichó Pedro J. para la última página del Mundo, después de Umbral?

6:04 p. m.  
Blogger Cohete Sr said...

Creas o no creas, creeme si te digo que te deseo un Feliz Año.
Un beso.

5:54 p. m.  
Blogger A.J.River said...

Es verdad que hay un momento en nuestra vida en que un trocito de nosotros se desprende para no volver, pero mientras tanto lo mejor es disfrutar y engrandecer los que aún nos quedan.

Yo por mi parte, sigo Creyendo...

FELIZ AÑO DAYANA!!

11:39 p. m.  

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